Los hosteleros madrileños esperan con motivo de las fiestas del Orgullo Gay unos beneficios de 150 millones de euros. Los que más gastarán son los trescientos turistas extranjeros que ya están en la capital.
La Plaza de Chueca será el lugar para gozar de un Orgullo Gay por el que este año pasarán un millón y medio de personas. Conforme la Asociación Hotelera de la villa de Madrid, en el centro de la ciudad la ocupación es del cien por cien. El perfil de los asistentes se trata de un público sobre todo internacional y con un poder adquisitivo medio-alto. La mayoría del dinero que se gastan estos visitantes se destinará a compras, a fiestas y a ocio gastronómico; y hay algunos que reservan una parte para turismo cultural.
De media los españoles se dejarán unos cuarenta euros de gasto medio, al paso que los extranjeros pagarán entre ochenta-noventa euros al día sin contar el alojamiento.
El dispositivo de seguridad de la marcha del Orgullo Gay está formado por unos 1.000 efectivos entre Policía Nacional, Policía Municipal, voluntarios, Samur Protección Civil y Bomberos; en total 100 efectivos menos que el año pasado.
El año pasado el Orgullo dejó en la capital 115 millones de euros y este año se espera que supere los ciento treinta. Una celebración poco a poco más transversal que servirá de ensayo general para el enorme evento mundial del año próximo, en el que se prevén el doble de visitantes.